CANIL DEL CAÑAVERAL

Criadero y Venta de de Akitas Americanos
en Santiago de Chile
NOTICIAS DEL CAÑAVERAL
No rompen ni hacen da�o al jard�n, como son tranquilos y relajados, no siente la necesidad de destruir.
Por todo esto mas múltiples anécdotas de mis clientes que vuelven a mí a relatarme historias de sus AKITAS es que decidí dedicar todo mi tiempo y trabajo a mi crianza de AKITAS inscritos en el Kennel Club. (Los que pueden dar crédito a todo lo que digo).

Mi criadero se encuentra en Sgto. Frente al Mall Plaza Tobalaba camino hacia las Vizcachas.
No tengo grandes instalaciones, si encantadoras hembras que se han quedado como reproductoras por sus cualidades e historias.
Pero si los machos son sementales de extraordinarias belleza y carácter.
Además dentro del linaje hay campeones Chilenos como el bonjo del Cañaveral. Por todo esto puedes visitarme previo encuentro.

Con los Akitas se cumple el refrán: “Mientras más conozco a la gente más amo a mi perro”.

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HEMBRAS
MACHOS
MIS AKITA

Nueva Camada

3 Cachorros de Zen con Tooru

- 2 Machos Café Pardo lomo negro

Ver fotos de los cachorros

 

El AKITA “ personifica todo el carácter enigmático del oriente”

Es de aspecto grande, fornido, despierto, con abundancia  de tejido muscular, y estructura ósea fuerte.
Pesa alrededor de 45 kilos o más.

Extremadamente cariñoso por naturaleza, necesita este estrecho contacto con su dueño, pero seguirá manteniendo una actitud reservada ante un desconocido.

El Akita asombra por la “aparente” carencia  de voz, nunca ladra de más, pero cuando lo hace conviene prestarle atención e investigar el motivo que lo ha llevado a ello.

Jamás debemos subestimar los instintos protectores de nuestros Akitas, el temperamento natural del Akita puede decirse que se compone de un 50% de docilidad, de un 25% agresividad y un 25 % de materia similar a la arcilla,  la cual el dueño del animal puede moldear a su antojo.

Cuando  debe enfrentarse con otros perros, asume el papel dominante y se muestra despierto. Y en algunos casos retrocede ante un reto. Con relación a sus dueños hace gala de un espíritu cariñoso, leal y protector.

Aparte de todo lo indicado, al Akita se le considera como un amuleto de buena suerte, cuando nace un niño o bien cuando hay alguien enfermo en la familia, se le ofrece como regalo una estatuilla de un Akita, como signo de protección. Merecedor de una confianza absoluta, se somete con gran paciencia y tolerancia a los tirones de oreja y de cola de los niños de corta edad, mientras procura que no les ocurra daño alguno y los pretejerá con su vida si es necesario contra cualquier intruso, ya sea hombre o animal.



Contacto:
Pamela Baeza
9 497 97 91
pamela@akitas.cl